David Flores es un usuario de silla de ruedas que a través de sus charlas motivacionales nos entrega su historia de vida de la que se pueden desprender tópicos como superación personal, resiliencia, positivismo, liderazgo y emprendimiento.
Son muchos los obstáculos a los que me he tenido que enfrentar desde que soy una persona en situación de discapacidad, son muchos los lugares de la ciudad a los que simplemente no puedo acceder por usar una silla de ruedas. Pero no creo que lo anterior se deba a una falta de voluntad en la gente ni a una carencia de afecto por el prójimo, según yo se debe casi por completo a un desconocimiento generalizado. A la gente le falta conocer que existimos personas que no podemos caminar, o que hay personas que pueden tener cualquier otro tipo de discapacidad.
Sólo cuando una persona conoce que alguien puede estar viviendo en una realidad en la que tenga necesidades completamente diferentes, va a poder ser capaz de demostrar algún grado de interés.
Yo uso una anécdota que sirve muy bien para ilustrar mi modo de pensar. La abuelita de mi madre sufrió un accidente en su cadera y quedó postrada en una cama. Un año, para navidad, mi abuelo le llevó de regalo una silla de ruedas, que en esos años era extremadamente difÃcil de conseguir. El usar una silla de ruedas sin lugar a dudas iba a aumentar considerablemente su calidad de vida, por ejemplo, le iba a permitir salir de su pieza a tomar sol. La respuesta de ella ante el regalo de mi abuelo fue ¿cómo se te ocurre que yo voy a usar eso?
y prefirió estar sus últimos 8 años de vida postrada en su cama.
Si bien ese fue un caso particular, refleja muy bien la sensación que tenÃa la sociedad hacia la discapacidad. La discapacidad era vista como algo malo, una persona en situación de discapacidad debÃa encerrarse en su casa y nunca más salir a la calle. Era mirado como una especie de castigo.
Entonces las personas encargadas de diseñar las obras arquitectónicas del pasado, ¿para qué se iban a preocupar de un acceso especial para discapacitados si nunca lo iban a ocupar?
En esos tiempos era impensado que una persona en situación de discapacidad saliera a pasear al centro de la ciudad, peor aún, que hiciera como yo y asistiera a la universidad.
Lo anterior llevó a que nuestra ciudad fuera construida sin pensar en nuestras necesidades especiales, lo que produce que el acceso a muchos de sus lugares sea imposible.
Voy a listar algunos de los obstáculos con los que me he encontrado en mi silla de ruedas:
Justo la calle de mi casa tiene una pendiente muy grande, por lo tanto hay que tener mucha fuerza para subirla en una silla de ruedas. Yo conozco una persona que es capaz de subirla, yo no.
Muchas de las pasadas entre calle y vereda tienen una rampa, pero esta rampa está solamente para cumplir la ley, para poder decir mi obra cumple con la ley porque tiene rampa
, pero son totalmente disfuncionales, no cumplen su objetivo, que a mi gusto deberÃa ser permitir que una persona con necesidades especiales se traslade por ella
.
Algunas tienen una pendiente muy grande, por lo que es casi imposible para una persona que usa silla de ruedas moverse por ellas de forma autónoma, es incluso muy difÃcil si una persona que puede caminar bien va propulsando la silla.
Otras poseen una subida de 90° y luego la pendiente, entonces se hace imposible que un aparato sea capaz de llegar a la pendiente.
Algunas calles tienen una rampa en un lado y por el otro lado no tienen, por lo tanto uno se queda atrapado si intenta pasar por ellas.
Otras simplemente no tienen.
Muchos de los negocios tienen un escalón en su entrada lo que hace imposible, para personas en mi condición, el acceso a ellos.
Muchos de los lugares de comida tienen su baño en un segundo piso y luego de una escalera, lo que me impide ir a comer a esos lugares.
Hace unos meses fui a un mall en Santiago y me encontré con la situación de la foto:
Yo, por suerte, andaba con mi padre y mi primo, entonces ellos levantaron la silla de ruedas y pude moverme de la vereda a la calle, pero ¿qué hace una persona que va sola en su silla de ruedas? ¿Acaso esa persona tiene prohibido entrar al mall?
Según lo que yo creo esto no se debe a una falta de criterio en la gente, o por lo menos no quiero pensar que la sociedad, de la que formo parte, se volvió una máquina individualista que no es capaz de levantar la mirada y darse cuenta que existimos personas que no podemos accedera las cosas como actualmente están diseñadas.
Quiero creer que esto se debe casi en su totalidad a la falta de conocimiento sobre el mundo de los discapacitados y la solución a esto es la información, difundir historias que involucren a personas en situación de discapacidad, pero no para que el resto sienta lástima por lo terrible que les tocó vivir, se debe difundir con el fin de que el resto reconozca un par.
Las personas en situación de discapacidad somos una realidad y podemos ser un aporte a la sociedad si se nos permite serlo, por ejemplo si se pone a una persona que le faltan sus extremidades a subirse a una escalera y reponer productos, es muy probable que no pueda desempeñar la labor, pero si se le encomienda hacer algo que está dentro de sus capacidades, por lo menos va a tener la posibilidad de hacerlo bien.
Por ejemplo si se le pide a un pez que vuele, de seguro que no lo podrá hacer, pero por no poder volar uno lo va a catalogar como malo.
Yo no quiero que mi productividad baje únicamente por no poder caminar.
Parece un desafÃo muy simple, pero en la práctica es muy complejo. No requiere solamente del esfuerzo de una persona, requiere de un esfuerzo en conjunto que sea llevado por cada uno de los miembros que componen la sociedad. Como ya mencioné son muchos los lugares de mi ciudad a los que no puedo acceder por usar una silla de ruedas, lo que me quita derechos básicos, por ejemplo el de esparcimiento, pero por más que yo use una silla de ruedas sigo siendo un ser humano, sigo teniendo las mismas necesidades y los mismos sentimientos que todo el mundo.
Es hora de que nos pongamos en el lugar del otro y hagamos las cosas pensando en TODAS las personas.
Muy bien David, toda la razón, a pensar mas en nuestro prójimo,
Un abrazo grande
Es verdaderamente impresionante la cantidad de lugares que no puede tener acceso una persona en tu situación, y que las personas que diseñan,construyen, las ciudades no sean capaces de poder ponerse verdaderamente en el lugar del otro. No tiene comentarios, y me parece una vergüenza para los seres humanos el hecho de no tener una mÃnima consideración por el prójimo.
...falta tanto por aprender con respecto al tema y eso que hoy por hoy esta realidad se muestra. Cada vez hay más gente con capacidades diferentes lo que ha permitido que de pasar a ser una minoria hoy las cifras se han elevado peligrosamente. Falta no solo ponerse en el lugar falta enseñanza para evitar llegar a quedar con alguna discapacidad. Mientras no exista apego a la vida propia seguiremos frente a la posibilidad cierta de que el número de gente con algún grado de dificultad suba y recien ahà se puede magnificar lo que significa la discapacidad.
Humanidad, respeto y solidaridad son elementos vitales...lo demás es tarea personal.
Si desea contratar una de sus charlas motivacionales no dude en utilizar el formulario de contacto.